Minimalismo, la tendencia japonesa que busca la armonía

El minimalismo japonés es una corriente de diseño y arquitectura que se enfoca en espacios “limpios”. Las palabras ‘barroco’ y ‘saturado’ no encajan en esta visión oriental que, poco a poco, fue evolucionando hasta convertirse en una filosofía de vida.

Este estilo de vida radica en “saber lo que de verdad necesitas, en oposición a lo que podrían querer por aparentar”. Así que reducir al mínimo los detalles en los espacios que habitas te permitirán enfocarte en lo esencial.

Se cree que los orígenes del minimalismo radican en el Budismo Zen y “su creencia de que no se necesitan cosas materiales para ser feliz”, por ello, algunos pioneros llevan a otro nivel la corriente: como Satoshi Marakami que vive como un nómada, “con su casa de fabricación propia a cuestas” o como Keigo Sakatsune, quien no tiene casa y se aloja en diferentes lugares solo con una bolsa como única posesión.

La tendencia arquitectónica y de decoración que permite utilizar al máximo el espacio de una vivienda a través de la adopción de un estilo de vida más simple podría ser una aliada perfecta para ti. Conoce algunos trucos para adoptar un estilo chic y moderno.

No se necesita ir tan lejos para iniciarse en esta corriente. Los expertos indican que el primer paso es renunciar a la idea de que no se pueden tirar, regalar o donar parte de las pertenencias, esas que colman los estantes de tus libreras, aquellas que arroja tu armario casi por arte de magia o las que están apiladas en un cuarto al que ni siquiera puedes acceder y no recuerdas qué guardas en él.

Hay cientos de cosas en tu hogar que almacenan polvo, que quitan espacio y energía a tu vida. Por ello, no es mala idea que contemples la máxima del minimalismo: reducir tus posesiones y vivir con lo indispensable. Cuando veas tu dormitorio (o casa en general) ordenada y limpia te enfocarás en cosas fundamentales: tu trabajo, compartir con la familia, examinar tu salud, reconectarte con tus amistades y emprender nuevos proyectos.

“A medida que mis pertenencias iban ocupando más y más espacio comenzaron a abrumarme, malgastando mi energía en simples objetos (…) Por mucho que acumulara, mi atención seguía centrada en las cosas que no tenía”, explicó Sasaki sobre su estilo de vida antes de experimentar en plenitud el minimalismo.

Así que todo podría iniciar en el lugar donde más convives, quizá sea tu dormitorio. Resignifica dicho espacio: saca los libros, muebles, el televisor, retira los cuadros de las paredes… lo primordial en ese ambiente debe ser una cama, tal vez una mesa y sobre ella una lámpara. De esta manera quedarán afuera las distracciones y habrá cabida para el descanso, la relajación y la intimidad.

Las áreas de la sala, el estudio y los pasillos también deben estar exentos de objetos para generar una perspectiva y sensación de amplitud, pero que, además, podrían convertirse en espacios creativos.

A partir de esta corriente de diseño y estilo de vida, tu casa puede que no luzca abarrotada con lo último en moda de adornos y muebles; sin embargo podrá ser “elegante, confortable, segura y dedicada a un convivencia armoniosa”. Solo debes comprender que el deseo de posesión no te hará realmente feliz, decirle adiós a las cosas es “más que un ejercicio de limpieza: es un ejercicio de reflexión acerca de la verdadera felicidad”, según Sasaki.

Colores: esta corriente de diseño se decanta por colores claros, tenues y discretos, con el fin de brindar iluminación, sensación de calma y equilibrio. El blanco es el color predominante, pero las tendencias proponen nuevas opciones, como los tonos crudos: gris claro, el hueso, el marfil, el arena o el crema.

Iluminación: los expertos en este estilo de interiores sugieren que la iluminación sea lo más natural posible, “para obtener una sensación de calidez”. Aprovecha ventanas y tragaluces, pero si tu casa no tiene es preferible empotrar luminarias o escoger lámparas con un diseño simple.

Muebles: trata de no saturar los espacios con muebles, recuerda que “menos es más” en esta corriente. Los muebles deben ser simples y elegantes, con formas geométricas puras, líneas rectas y materiales nobles. También el mobiliario bajo típico de Japón es una opción más acertada.

Decoración: si piensas que es muy extremo la idea de no tener “casi nada” en un dormitorio, puedes dar un toque especial: ya sea un adorno, un cojín, un jarrón de flores o una librera pequeña. Trata de que tengan colores intensos, con diseños únicos y simples para que destaquen.

Tecnología: No acumules dispositivos electrónicos. ¿Necesitas un móvil, una tablet o un mp3? Con un solo gadget podrás escuchar música o ver videos. Trata de comprar utensilios que sirvan para varias cosas a la vez. Y sé minimalista también con tus documentos del ordenador.

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