El 90% de las grandes empresas tienen en cuenta la felicidad de sus trabajadores

Según un análisis de Ofita, más del 90% de sus clientes tiene en cuenta la felicidad de sus empleados en el diseño de sus oficinas, mientras que este porcentaje se reducía al 50% hace 5 años y al 20% hace10. ¿Qué necesitan los trabajadores del S. XXI? Entornos humanos y personalizados, son dos atributos básicos, “porque no todos nos sentimos confortables en los mismos espacios de trabajo”, según Martín López, director comercial de Ofita, empresa de diseño y mobiliario de oficina. “Uno de los factores claves del éxito es la incorporación de la dimensión intergeneracional en el diseño y equipamiento del espacio”.

Es habitual ver cuatro y hasta cinco generaciones en un mismo espacio de trabajo conviviendo entre sí. Baby boomers, Generación X, Generación Z (Millennials) y los Centennials se dan cita en la misma oficina.

Las distintas generaciones conciben los espacios de trabajo de manera diferente. Según Ofita, mientras los Baby boomers se sienten más cómodos en oficinas con espacios más privados y silenciosos, los Millennials o Generación Y prefieren los ambientes colaborativos, abiertos, divertidos y donde la relación con sus jefes sea horizontal. Muestran una reacción favorable a la innovación, el diseño minimalista y a las buenas prácticas de responsabilidad social de las empresas. “Si se les contrata, de seguro buscarán las zonas de recreación, ya que recurren a ellas para inyectarse de energía”, comenta Martín López, director comercial de Ofita.

Por su parte, la Generación Y, totalmente acostumbrados al uso de las nuevas tecnologías, ya que nacieron con ellas, prefieren el encuentro virtual, buscan resultados inmediatos, —internet siempre ha estado para su acceso— y tienen una alta preocupación social, ya que han nacido en un mundo más tolerante y multicultural. “Al contratarlos, se les deberá brindar todas las herramientas tecnológicas que necesiten; e incorporar en entornos laborales colaborativos y diversos. De lo contrario, se sentirán deprimidos”.

¿Cómo integrar todas las necesidades a la vez?La solución no pasa por escoger un tipo de oficina, sino por crear lugares que puedan satisfacer las necesidades de todos los trabajadores que conviven en ella. La idea es mezclar diferentes tipos de ambientes, por ejemplo, los abiertos destinados al trabajo más colaborativo con salas cerradas, donde se pueda recurrir para realizar labores de mayor concentración, hacer llamadas privadas, o mantener reuniones con grupos reducidos para determinadas funciones”, según Martín López.

Espacios colaborativos

Gracias a que gran parte de los empleados se sienten cómodos en ambientes colaborativos, donde se fomente el trabajo en equipo, la camaradería y las metas conjuntas, la tendencia es reducir las mesas asignadas a una sola persona. Esta idea tomará más fuerza en los próximos años, cuando los Millennials y Centennials dominen el mercado laboral. Ellos las consideran como requisito de un ambiente de trabajo ideal. Actualmente, se estima que las áreas colaborativas ya se han convertido en protagonista de los nuevos espacios, ocupando hasta un 65% de ellos. El porcentaje debería aumentar en el corto plazo.

Llevar el hogar a la empresa

Uno de los elementos que tienen todas las generaciones en común es que buscan sentirse a gusto en sus compañías. Aunque la generación tradicionalista y los baby boomers hayan crecido en espacios fríos, sin la personalización del espacio, se sienten conformes con el proceso de domesticación que estos han ido experimentando. Por su parte, la Generación X y Z considera normal que la oficina tenga guiños al mundo del hogar, pues lo asocian a una mejor calidad de vida y satisfacción. Para lograr la domesticación, se deben hacer cambios en la configuración y diseño del mobiliario, incorporando acciones simples como incluir cortinas, cojines y elementos decorativos.

Diseño personalizado

Las nuevas demandas laborales han impulsado que los diseños de los espacios de trabajo sean cada vez más consultivos. Esto significa que los empleadores ya no deben remodelar la oficina como una decisión unilateral y basada en las propias creencias, sino en base a las expectativas y necesidades de sus colaboradores, capacitándolos respecto de sus nuevas funcionalidades en caso de ser necesario. En este proceso se debe tomar en consideración las demandas de las distintas generaciones, pues no serán las mismas. Escuchar a cada trabajador es la clave.

Espacios de comunicación informal

Debido a la naturaleza cambiante de cómo, cuándo y dónde trabaja la gente, las organizaciones necesitan cada vez más espacios informales, donde las personas puedan tener reuniones, hacer llamadas privadas o simplemente dedicar tiempo para el ocio y la recreación. Su finalidad es la de fomentar la comunicación entre los empleados de distintas generaciones, a la vez de aumentar la calidad de vida en el trabajo. Tanto los Baby boomers como los Centennials agradecerán un lugar donde tomar un café o descansar unos minutos en un cómodo sofá. Mejor aún si éstos tienen tapizados únicos o combinaciones de distintos colores, ya que fomentarán un ambiente alegre y distendido que les permita romper la rutina.

Acceso a herramientas tecnológicas

Hablamos ya de web 4.0 y la era post digital. Las organizaciones no pueden estar ajenas a este cambio, y deben incorporar la mayor cantidad de herramientas tecnológicas en sus sistemas operativos y proporcionarlas a sus empleados. La evidencia indica que los colaboradores empoderados, aquellos que tienen un mayor acceso a sus aplicaciones deseadas y necesarias para trabajar, tienen el triple de probabilidades de aumentar su productividad. Esto es aplicable a todas las generaciones, aunque sin duda que las más nuevas sabrán sacarle mayor partido a esta tendencia. Es importante acompañar la implementación de nuevas herramientas con capacitaciones, especialmente si se considera que no todos son nativos digitales, como los Baby boomers.

Un pool de espacios

Pensando en atender las demandas de toda la organización, las empresas están dejando atrás la premisa de puestos personalmente asignados, dando cabida a un variado menú de zonas de trabajo, flexibles, donde todos los miembros tengan acceso a ellas. Emerge el desk-sharing, como se apoda a esta tendencia. No obstante, se debe adoptar preferentemente entre los miembros más jóvenes de la organización, como los Millennials o Centennials. Probablemente los Baby boomers no se sientan a gusto cediendo su territorio a una persona más joven.

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