Cómo elegir una silla para oficina

Ya sea que trabajes en casa o en una oficina, es muy importante que tomes en cuenta qué silla vas a utilizar, porque a la larga impactará en tu salud.

La mayoría de los trabajadores mexicanos poseen condiciones ergonómicas desfavorables en sus puestos de trabajo. Los principales problemas detectados son: la carencia de ergonomía en sillas y mesas de trabajo, mala ubicación de los equipos informáticos y permanencia prolongada en una misma postura.

El sedentario es una de las 10 primeras causas de mortalidad y discapacidad en el mundo. Fuente: Organización Mundial de la Salud

Si vas a estrenar oficina o la estás renovando aprovecha para buscar mobiliario adecuado, es una forma de cuidar la salud de tus empleados, estarán más seguros, más cómodos y serán más productivos.

¿Sabías que en el 75% de los empleos la gente tiene que estar sentada?

Si eres empleado y no hay manera de que en tu lugar de trabajo te cambien una mala silla, considera comprarla tú mismo, es mejor invertir en tu salud que soportar a diario dolores en la espalda y a largo plazo, disminuir tu movilidad e independencia por limitaciones físicas.

Toma en cuenta los siguientes tips para comprar una silla de oficina:

Capacidad de ajuste

Mientras mayor posibilidad de ajuste tenga una silla, mayor es la probabilidad de adaptarse a varias personas, ya que entre tu fuerza laboral habrá diferentes tallas y estaturas.

Los puntos clave que deben ser ajustables en una silla son:

• Altura

• Apoyo lumbar

• Reposabrazos hacia arriba y abajo, afuera y adentro

• Inclinación del respaldo hacia atrás y adelante

Asiento

Debes de fijarte en estas características:

• Comodidad. El asiento debe ser acojinado, de tal manera que se pueda adaptar al cuerpo de cada persona y debe ser también de 2 a 3 cm más ancho que las caderas.

• Seguridad y diseño. No debe ser muy largo para evitar la presión en la parte posterior de las rodillas, de preferencia elige los que tienen una curvatura en el borde que da a las rodillas.

• Adaptabilidad. No debe ser muy largo para facilitar el apoyo de la espalda.

• Limpieza. Busca un tapiz de tela que permita el paso de la humedad, evite el calor y sea fácil de mantener limpio.

Comodidad

Antes de comprar, pruébala. No compres una silla que sólo has visto en un catálogo, puede lucir espectacular pero puede estar mal diseñada. Es frecuente que los fabricantes pongan demasiada atención en el factor estético sin considerar las necesidades ergonómicas. Cabe aclarar que -lo ergonómico- no está en el objeto sino en la buena relación entre éste y el usuario, por ello la capacidad de ajuste favorece la ergonomía.

Variedad

Puedes optar por comprar dos modelos intercalando los colores corporativos y dar a escoger a tus empleados, a veces no siempre resulta cómodo lo mismo para dos personas.

Usabilidad

Entrena a tus empleados sobre cómo ajustar su silla. Ya que estás haciendo una inversión en el mobiliario y cuidando sus características para el bienestar de tus trabajadores, recomiéndales que la usen correctamente. La postura general del cuerpo no debe tener tensiones excesivas. Los muslos deben permanecer paralelos al suelo evitando la presión en su parte posterior. Los pies deben reposar relajadamente sobre el suelo formando un ángulo recto, nunca deben quedar colgando.

Precio

Mientras más compleja sea una silla también se encarecerá, cotiza por volumen en varios lugares y asesórate con un buen vendedor para asegurarte que adquirirás un producto que tendrá mucho tiempo de vida útil y en buenas condiciones. Procura preguntar por los costos de reparación y refacciones.

Según la óptica de bienestar, salud y eficiencia productiva, una -buena silla- puede hacer toda la diferencia.

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