La oficina del futuro: deseable para las personas, rentable para las compañías

Worktech, foro de debate líder a nivel internacional en el análisis y la anticipación de nuevas tendencias en el mundo laboral, ha abordado esta semana en Barcelona los retos a los que se enfrentan las compañías con la integración de las nuevas tecnologías en la oficina, tanto en la organización del trabajo como en la concepción de nuevos espacios. Worktech ha reunido a más de 150 profesionales de distintos perfiles, entre los que destacan los de recursos humanos, inmobiliario y tecnológico.

Los expertos participantes en el foro, organizado por la consultora internacional Savills Aguirre Newman y Unwired en IESE, han destacado el creciente interés de las empresas por poner al trabajador en el centro de la organización. Para lograr este objetivo, influyen tanto la configuración de espacios y la arquitectura, como elemento integrador de los equipos, como la evaluación del impacto que tienen en el entorno en el que el empleado desempeña su labor diaria elementos como la luz o el sonido.

Precisamente, Eve Edelstein, directora del Hxlab de Perkins + Will, expuso cómo a través de la neurociencia y los resultados de medición de la actividad cerebral, los arquitectos pueden “hacer un buen diseño para el negocio”. Según explicó Edelstein, la percepción del entorno influye nuestro cerebro de forma inconsciente según las condiciones ambientales de la oficina, lo cual impacta en el bienestar físico y emocional de las personas. Estos parámetros son clave para lograr una mayor vinculación con la compañía, favorecer la satisfacción con lastareas diarias y todo ello se plasma en una organización más eficiente y en un impacto positivo en la cuenta de resultados.

En el foro se habló del protagonismo que en la oficina del futuro también tendrán las nuevas aplicaciones en el ámbito de las tecnologías disruptivas, desde asistentes virtuales a los wereables o la robótica, que nos permitirán llevar a cabo nuestras tareas de forma más eficaz.

Durante las sesiones, se ha hecho un repaso por los distintos conceptos de puesto de trabajo en los que el empleado de oficina ha realizado su actividad profesional en las últimas décadas. Desde las oficinas caracterizadas por un amplio metraje en el que se infrautilizaban espacios, a cubículos cerrados para los empleados que no favorecían el trabajo en equipo, pasando por los más recientes “open spaces”, hasta los “no lugares” apuntados por Antonio Gutiérrez-Rubí, fundador de Ideograma, en los que se crea ahora la identidad profesional de las personas.

Las actuales necesidades son entornos más flexibles, en los que se habiliten distintos espacios pensados para momentos de trabajo de distinto tipo. “Espacios que favorezcan la colaboración, en los que se pueda compartir lo que hacen unos y otros”, apunta Stephanie Zweifel, directora general de Fundación Mashumano.

Por su parte, Philip Ross, fundador de Unwired, recalcó la importancia de la oficina como “la segunda casa” de las personas que trabajan en ella y señaló tendencias ya en uso en otras ciudades, como la especialización de coworkings por sectores de actividad o casos de edificios de nuevo desarrollo en los que el propietario renuncia al alquiler de espacio de plantas completas en favor de una oferta de servicios útil y atractiva para el usuario.

En un mundo en el que la movilidad y las nuevas tecnologías propician que el trabajador pueda realizar su jornada laboral sin tener necesidad de estar vinculado a un puesto de trabajo físico, el reto está en seducir al empleado para que quiera ir a la oficina. “Ya no es solo retener el talento. Es la experiencia que vives en la oficina. Se trata de que la gente quiera venir a trabajar a tu sitio de trabajo y todo lo que eso implica, en lugar de la idea de tener que ir a la oficina porque sí”, apuntó Leyre Octavio de Toledo, directora ejecutiva de la división de Arquitectura de Savills Aguirre Newman.

El entorno laboral se configura también cada vez más como un continuo foco de aprendizaje. “Las compañías necesitan longlife learners”, según Giusseppe Auricchio, director ejecutivo de innovación de IESE, quien explicó la necesidad del aprendizaje corporativo en un entorno en el que hay que desarrollar constantemente nuevas capacidades. En este sentido, Melissa Marsh, fundadora y directora ejecutiva de Plastarc, asociada de Savills Studley, es partidaria de que las empresas se inspiren en el diseño y la configuración de los espacios de los centros educativos para trasladar ese espíritu de aprendizaje constante en el entorno laboral, pues “no se trata solo de qué estás aprendiendo, sino dónde lo aprendes.”

La primera edición del foro Worktech en Barcelona, evento organizado por Unwired y Savills Aguirre Newman, ha contado con el apoyo de IESE, Steelcase and Modulyss.

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