Perspectivas 2018: ¿qué viene para el sector inmobiliario en México?

El año 2018 tendrá en el proceso electoral, las negociaciones del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) y en la reforma fiscal de Estados Unidos factores que influirán de manera constante su estabilidad macroeconómica y, por tanto, impactarán en la actividad del sector inmobiliario.

Elecciones federales que involucran el cambio en la silla presidencial, así como la renovación de la Cámara Alta y Baja, 30 procesos locales, más de 3 mil cargos del servicio público se disputarán y marcaran un primer semestre del año de alta volatilidad, terminado el proceso electoral, la segunda mitad de 2018 se proyecta con una mayor estabilidad que permitirá, según estimaciones del Banco Inmobiliario Mexicano (BIM), que el año concluya con un crecimiento para el sector inmobiliario del 10% aproximadamente.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha colocado en 1.9% la estimación de crecimiento de la economía mexicana para 2018, mientras que Bank of America la coloca en 1.6%, por su parte, la calificadora Moody´s ha establecido en 18% los retornos que se esperan para el sector inmobiliario pese a una posible desaceleración de la Inversión Extranjera Directa (IED) producto de la nueva tasa impositiva corporativo en Estados Unidos.

Mirando el mapa inmobiliario de la República Mexicana, Lamudi proyecta que los mercados consolidados de la Zona Metropolitana del Valle de México (que incluye a Ciudad de México y Estado de México), Nuevo León, Puebla, Querétaro y Jalisco continuarán una dinámica de crecimiento tanto de oferta como de demanda, esto gracias al ritmo, equilibrio y profesionalización de los sectores inmobiliarios locales.

Luego de un primer semestre que Lamudi calificó como positivo en su reporte semestral, en el mercado inmobiliario más grande de México, el de la capital de la República, 2018 significará en CDMX la continuidad del proceso de reconstrucción que se vive desde el sismo del 19S, proceso que aún está muy distante de concluir y a partir del cual se hace más que necesario implementar nuevas políticas de construcción en donde las áreas de emergencia y los estudios de suelo sean focos de atención primordiales.

A la par del buen comportamiento que se espera tengan los mercados consolidados, los mercados inmobiliarios emergentes de Yucatán y Quintana Roo se colocan como dos de los puntos con mayor inversión inmobiliaria de 2018 y se espera que otros estados y ciudades de la República comiencen a sumarse a la lista de nuevos mercados inmobiliarios fuertes y en crecimiento.

Para 2018 la vivienda en renta será uno de los grandes retos que deberá tomar por los cuernos el sector inmobiliario mexicano pues las grandes ciudades requieren del desarrollo de más oferta de este tipo a medida de que, las dinámicas habitacionales de las nuevas generaciones cambian y posicionan el alquiler de departamentos como una tendencia inmobiliaria altamente demandada.

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